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Rutas Turísticas
Para planificar mejor su viaje a Badajoz, pueden descargarse los siguientes documentos en pdf
La ciudad de Batalyaws, la Badajoz de época islámica, estaba rodeada por una muralla. En su interior había otra muralla protegiendo la al-qasbah, la ciudadela, una zona administrativa y de residencia de los gobernantes.
Tenía capacidad para albergar una guarnición militar, y reservas suficientes para resistir un prolongado asedio.
El Fuerte de San Cristóbal fue la primera de las construcciones que se levantaron en la fortificación moderna de Badajoz. Sus obras se iniciaron en 1641 sobre el cerro de San Cristóbal, como principal avanzada de las defensas de la ciudad en la orilla derecha del Guadiana.
Fue intentado asaltar por los ejércitos portugués (1658) y británico (1811), sin que nunca llegara a ser conquistado.
Los museos incluidos en la ruta se encuentran dentro del casco histórico de la ciudad, por lo que es fácil y rápido llegar a cualquiera de ellos en un cómodo paseo. Le recomendamos visitar tranquilamente uno o a lo sumo dos museos por jornada. Compruebe previamente los horarios de apertura y días de cierre por descanso, y si el museo ofrece la posibilidad, concierte una visita guiada con antelación.
Antes de empezar el recorrido por los Museos le recomendamos que visite cualquiera de las Oficinas de Turismo de Badajoz.
BADAJOZ, la gran plaza fuerte de la Raya con Portugal, fue la llave de todo el sistema defensivo español, debido a su situación estratégica en el camino entre Madrid y Lisboa, por lo que se convirtió en la auténtica capital de la frontera. Su importancia se acentuaba por ser la sede de la Capitanía General de Extremadura, que junto a los numerosos acuartelamientos e instalaciones auxiliares con que contaba contribuían a darle un marcado carácter militar.
En constante oposición a la fortaleza portuguesa de Elvas, a la que vigilaban y desde la que eran vigiladas, las murallas de Badajoz han sido fruto de los proyectos de numerosos ingenieros militares.
Se edifica en el primer cuarto del siglo XVI. En los primeros siglos es nombrada en los documentos y la cartografía como Puerta Nueva o del Puente. Su construcción tiene una doble función defensiva y decorativa, pues además de puerta principal de la ciudad sirve como Arco de Triunfo en honor de Carlos I, por lo que presenta numerosos elementos alegóricos en su fachada.
En la portada exterior, de marcado carácter renacentista, aparece un arco de medio punto decorado con un acasetonado y elementos decorativos como medallones, gárgolas y el escudo imperial de Carlos I. Una inscripción de 1551 alude a Felipe II como príncipe de España.
BADAJOZ ha sido y es una ciudad cambiante. No muestra un rasgo que unifique su paisaje urbano, siendo más característica la diversidad, la mezcla heterogénea de pequeñas piezas de diferentes estilos y épocas. Así, los rasgos populares de su caserío más antiguo conviven con los acentos modernistas de las viviendas de la burguesía local.
Junto a los antiguos conventos e iglesias que aún perduran en sus antiguas pero animadas calles y plazas, han ido surgiendo nuevas fachadas en una ciudad en constante renovación.
El recinto de la Alcazaba contiene en su interior los restos arqueológicos del fascinante pasado de Badajoz.
Desde los edificios históricos conservados hasta los nuevos descubrimientos, en sus diferentes zonas arqueológicas es posible encontrar condensada la historia de la ciudad, desde el remoto calcolítico hasta la época más contemporánea. La Alcazaba se convierte así en un teatro privilegiado para contemplar y comprender la evolución de la ciudad.
La ciudad de BADAJOZ conserva en su Casco Histórico un buen número de las iglesias y de los conventos que se han ido erigiendo en la ciudad desde la Edad Media hasta la actualidad. Y hubo muchas más, hoy desaparecidas: la antigua iglesia de San Andrés, el convento de San Onofre, el de los Remedios, el de la Trinidad… En las que hoy quedan, los bombardeos y asaltos que Badajoz ha sufrido en las diferentes guerras de las que ha sido escenario, han motivado que se vean muy mermadas.
Con todo, el recorrido propuesto permite conocer las riquezas que todavía atesoran.
Los parques y jardines de BADAJOZ son fiel reflejo del momento en el que fueron creados.
En el siglo XIX se realizaron las primeras obras de ajardinamiento de algunos espacios públicos de la ciudad, como los “salones de paseo” de San Francisco o de San Juan. A mediados del siglo pasado fueron conquistados para la creación de nuevos parques los fosos de la antigua fortificación abaluartada y el recinto de la antigua Alcazaba. Los parques de esa época (Parque Infantil, de la Legión…) hoy se están adecuando, a fin de compatibilizar su disfrute con la conservación del recinto fortificado.